Esta Luna Nueva se da en el grado 12 del signo Leo en sextil con Marte y Júpiter en Géminis.

Es una Luna que nos enseña como “creer es crear” y nos invita a conectarnos con todo el poder de nuestro corazón para que sea el que lleve las riendas de nuestra vida.

Es un tiempo propicio para practicar la coherencia cardiaca, sintonizando nuestra mente y ondas cerebrales con el campo magnético del corazón.

Con la energía de Géminis de este momento está activo nuestro potencial de ser creadores de nuestra realidad, por lo cual lo ideal es hacerlo en sintonía con el corazón, o si no el riesgo de este momento es perdernos en ensoñaciones o caos mental en películas que no están ancladas a la realidad o que nos desvían del propósito de nuestra alma.

Leo nos enseña a expresar nuestro brillo único y autentico desde la creatividad y la alegría del niño, tomándonos la vida con un poco más de humor y de juego, recordándonos que hemos venido a jugar, a experimentar y a crear.

Para esto es importante meditar y observar que es lo que nos impide conectar con esta energía, que bloqueos de nuestr@ niñ@ interior hacen que no podamos crear en libertad o vivir con más alegría y disfrute.

Esta Luna Nueva nos ofrece la posibilidad de soltar estas resistencias, así como el juicio y la exigencia hacia lo que mostramos al mundo, para poder así empezar a brillar desde un lugar más auténtico.

Leo nos lleva a coronarnos reyes y reinas de nuestra propia vida tomando las riendas de nuestra propia vida para hacer de ella una obra de arte única.

En este nuevo ciclo lunar sembramos propósitos de:

  •                   En el plano físico: cuidar la salud del corazón y de la circulación, liberar el pericardio  y activar el timo a través de masajes y técnicas de liberación emocional. Trabajar la coherencia cardiaca fortaleciendo el campo magnético del corazón.
  •                   En el plano emocional: sanar el niño interior soltando el juicio y la exigencia y aprendiendo a abrirnos al gozo de mostrarnos al mundo, reconocer con orgullo nuestra belleza y unicidad. Conectar con la risa y el juego.
  •                   En el plano espiritual: alinear nuestra voluntad y nuestro corazón con la vida.