En esta Luna Nueva el Sol y la Luna se encuentran en el grado 9 del signo Escorpio en trígono con Saturno en Piscis. En este momento está muy favorecida la energía del elemento Agua ya que también hay un gran trígono de agua entre Mercurio en Escorpio, Marte en Cáncer y Neptuno en Piscis en aspecto favorable con Plutón, regente de Escorpio.

Esta energía nos invita a entrar en la profundidad del sentir, de nuestras emociones, así como de nuestras percepciones e intuiciones.

Es un tiempo sumamente emocional que nos pide sumergirnos en las profundidades, conectar con las emociones que solemos censurar, rechazar y ocultar para ver lo que tienen que decirnos y abrazarlas con compasión.

Este tiempo nos enseña que para llegar al amor y a la compasión primero es fundamental reconocer nuestra sombra y reconocer nuestra humanidad con humildad.

La energía de este momento nos permite entender el juego de la dualidad luz/sombra, bueno/malo, victima/perpetrador desde el no juicio para llegar a desarrollar una compasión verdadera, en primer lugar hacia nosotr@s mismos, dejando de exigirnos y juzgarnos desde el filtro de la dualidad.

Es un tiempo que nos permute soltar viejas memorias de dolor, rencores y trauma para transmutarlas desde el perdón y la liberación y así empezar nuevas narrativas en nuestra vida libres de karmas anteriores.

En este tiempo nuestro campo energético está muy abierto, permitiéndonos estar más en conexión con lo que nos rodea y recibir mensajes, así que es importante cuidar la energía para no cargarnos con energías que no nos benefician y que se pueden colar fácilmente con esta gran apertura. Así que es recomendable poner atención en equilibrar y limpiar tanto nuestro campo energético como los espacios que habitamos con técnicas de limpieza energética, sonido y geometría sagrada.

En Esta Luna Nueva podemos sembrar las semillas de un nuevo comienzo donde nos permitamos reconocer e integrar la sombra y permitirnos escuchar nuestra intuición y visión en profundidad de las cosas, dejando de acumular polvo debajo de la alfombra para quedar bien. Vivir desde la autenticidad supone en cada situación ir más allá de la apariencia percibiendo y reconociendo las intenciones más ocultas e inconscientes que se están moviendo.

En este nuevo ciclo lunar sembramos propósitos de:

En el plano físico: sanar y purificar las aguas de nuestro cuerpo a través de depuración, baños con sal, beber mucha agua con propósito. Reequilibrar nuestro campo con técnicas de limpieza y equilibrio energético.

En el plano emocional: permitirnos entrar en nuestras emociones profundas, conectar con el dolor, el miedo, la culpa abrazándolos con compasión y empatía. Permitirnos ver lo que se mueve a nivel inconsciente en las relaciones y situaciones de nuestra vida.

En el plano espiritual: transmutar la sombra en luz desde la integración y la compasión.