La última Luna Nueva del 2025 se da en el grado 28 de Sagitario, justo el día anterior al Solsticio de invierno, Yule, en el hemisferio norte. Esta Luna está en conjunción a Venus cuadrando a Saturno y Neptuno y en trígono a Quirón.

Cerramos el 2025 sembrando la energía de la fe, la confianza, la expansión y el entusiasmo Sagitariano. 

Es un buen momento para parar y conectarnos con nuestro camino de vida, con la dirección que queremos tomar en nuestra vida, hacía donde queremos dirigir nuestras energías, nuestra pasión y entusiasmo.

La advertencia es no dejarnos llevar por el exceso de entusiasmo y confianza si no tener una visión realista de las cosas, sin idealizar o fantasear demasiado y manteniendo los pies en la Tierra, comprendiendo los tiempos y las leyes de la materia necesarios para llevar a cabo nuestros proyectos. En este momento puede que la prisa y la impaciencia nos hagan querer tenerlo todo ya, así que es importante aprender a mantener la llama de nuestro fuego encendida sin que nos queme y sin que se apague enseguida cuando después del entusiasmo inicial la realidad se hace más compleja y nos pone a prueba.

Así que es un buen momento para sembrar la intención de aprender a mantener nuestra llama interior encendida contra viento y marea, cuidar de este fuego que nos ilumina el camino sin desperdiciar esta energía persiguiendo molinos de viento.

Por esto es importante estar en conexión profunda con nuestra alma para escuchar la voz verdadera de lo que hemos venido a hacer en esta vida. O de otra forma puede que sigamos a otros, que idealicemos personas o ideologías que parecen darnos la verdad y soluciones aparentemente fáciles. 

Necesitamos comprender que cada persona tiene su propio camino único y la guía más verdadera está en nuestro maestro interno, así que cada camino que emprendamos sea orientado a despertar y fortalecer la conexión con esta maestría interna.