Tauro es el primer signo de tierra, cuyo verbo, “Yo tengo”, nos conecta con nuestro cuerpo físico y con el mundo material. En la naturaleza está representado por la naturaleza salvaje, la fuerza vital que hace que la vida crezca por todo lados. Por esto, en nuestro cuerpo se relaciona también con la energía sexual, que tenemos que comprender y canalizar como fuerza creadora primigenia.

 

Esta luna, comparada con las lunas nuevas anteriores, se inserta en un panorama astrológico relativamente más tranquilo. El propósito de esta luna nueva es llegar a conectar con la seguridad en nosotros mismos, con nuestra identidad sexualidad para aprender a amarnos, comenzando por nuestro cuerpo físico. La idea clave de este momento es tratarnos con dulzura, suavidad, desde el cariño, la comprensión y la empatía, para sanar todas nuestras heridas abiertas.

 

La manera más efectiva de sanar nuestras carencias de amor es dándonos lo que nos falta. Podemos hacerlo de forma práctica encontrando momentos para estar con nosotros mismos y acariciarnos con suavidad, empezando por el centro del pecho,el chakra corazón, y luego pasar al resto del cuerpo dejándonos guiar por él. Cuando aprendemos a querernos y a tratarnos con amor, podemos vivir la sexualidad de manera más completa uniendo el centro sexual con el corazón.

 

A nivel físico, Tauro rige la garganta, el cuello, la tiroides y las glándulas sexuales.

En esta luna pedimos:

-En el plano físico: curaciones de garganta, cuello, tiroides, trastornos hormonales y problemas sexuales, en general, aprender a conectar con el cuerpo físico

-En el plano emocional: desarrollar seguridad en nosotros mismos, tener más consciencia del aquí y ahora, conectar la sexualidad con el corazón, permitirnos expresar nuestra naturaleza salvaje.

-En el plano espiritual: amar nuestro cuerpo.